Experiencias con HipnoParto


Nacimiento de Petra

 

Me gustaría dedicar un momento a compartir con vosotras mi experiencia de hipnoparto tras realizar el curso con Sandra con el método de Marie Mongan. Estaba interesada en tener un parto natural y fue una amiga Holandesa la que me habló de HipnoParto por primera vez. Leí el libro de Marie Mongan, tras lo cual e convencí de que quería intentarlo.

 

Durante los meses anteriores al nacimiento de mi hija practiqué 30 minutos de meditación profunda o autohipnosis casi a diario. Aprendí a respirar para relajarme y a hacer respiraciones largas para ayudar al cuerpo durante las olas de presión (contracciones). Cuando llegó el día esperado sabía perfectamente lo que debía hacer y eso me ayudó a mantener la sensación de control. En la semana 41+1 tenía cita con mi ginecólogo para monitores y revisión. Esa mañana me levanté con contracciones suaves que no se paraban al cambiar de posición. Quise relajarme y darles poca importancia, miré una serie y realicé expiraciones largas durante las olas. Cuando llegó la hora de mi cita, monté en el coche con mi acompañante de parto y durante el trayecto escuche los audios de meditación y las formas de respiración que tanto había practicado –la práctica es fundamental. Cuando me examino la matrona a las 11am las olas eran cada 5 minutos y estaba dilatada de 3cm- yo estaba muy relajada y concentrada. Cuando alguien entraba en sala quedaban en total silencio al escuchar los audios de relajación- eso me pareció fenomenal ya que no interrumpieron mi relajación.

 

Nos asignaron una habitación. Mi acompañante de parto pidió una pelota, apagó las luces y se quedó a mi lado, respetando mi silencio y mi estado de concentración. El tiempo me pasó muy rápido, dos horas me parecieron 20 minutos y las 2pm ya estaba de 5cm y entraba en la bañera. Mi ginecólogo entró a saludarme, yo no le respondí y el no insistió. Se marchó y me dejó con dos matronas maravillosas. Pasaron 2 horas en silencio dentro del agua, respirando y escuchando música relajante. Mi acompañante de parto practico técnicas de anclaje para ayudarme a profundizar en mi hipnosis y las olas se volvieron más intensas. La matrona me sugirió salir de la bañera para que no me bajara la tensión, y yo le dije que no podía salir, le dije si salgo quiero epidural, ella tan solo dijo “con epidural será más largo, ya estás casi al final y eso me convenció a no perder el ánimo. Ella se mantuvo con mucha calma, me realizó un tacto, estaba ya de 8 cm y la niña venía en posición correcta, pero no se rompía la bolsa del líquido amniótico. Me quedé en el agua caliente otra hora más- ayuda mucho a relajarse entre olas- y cuando me decidí a que me ayudaran a romper la bolsa, me puse de rodillas con intención de incorporarme y oí un sonido como “pop” se rompió sola. Aquí aumento de nuevo la intensidad de las olas y empezó el descenso de la cabeza y las ganas de empujar, intenté respirar y no empujar pero me resulto imposible. Utilicé mucho la voz para realizar expiraciones muy largas en forma de “j” para ayudar a que la bebé saliera. Yo seguía en el agua en posición horizontal con una pierna colgada dentro de una tela que colgaba del techo. El expulsivo no fue rápido, la cabeza salió en 6 o 7 olas y eso permitió al tejido perineal distenderse de forma gradual y no rasgarse - no me pusieron ni un solo punto. Yo tuve a mi bebé sola en el agua mientras las matronas y el ginecólogo miraban desde fuera en silencio. Su cuerpecito salió entero dentro del agua a las 6pm y la matrona la colocó sobre mi pecho mientras mi acompañante cortaba el cordón. Vaciaron la bañera y salimos del agua para alumbrar la placenta en la camilla y comprobar que todo estaba bien.

 

Estuvimos 2 horas en paritorio recuperándonos las dos piel con piel. A los 15 min de nacer encontró el pecho y empezó a succionar con total naturalidad. Todo el personal médico me dio la enhorabuena por un parto muy bueno y “bonito”. Mi recuperación fue inmediata. A la mañana siguiente podía caminar y sentarme con total naturalidad. Sin duda volvería a repetir la experiencia del mismo modo! Gracias Sandra y gracias a todos los que me han apoyado para tener un parto natural de forma positiva y relajada.



Nacimiento de Primrose Ivy

 

Mi hija Primrose Ivy nació el 24 de enero de 2017 después de sólo 5h 41min. Su nacimiento fue tan diferente del nacimiento de mi hijo William, que nació con una cesárea de emergencia después de 12h de parto. Con mi primogénito, experimenté un trabajo muy largo, doloroso y traumático. El dolor era insoportable, como se esperaba, e incluso después de cargas de alivio del dolor (gas y aire, 2x inyecciones de petidina y epidural) todavía tenia un montón de dolor y solo terminó despues de la cesárea. Fue una experiencia traumática y me tomó mucho tiempo recuperarme (mentalmente más que físicamente).

 

 Nunca habia oído hablar de HipnoParto antes, pero un buen amigo mio me habló él y mi curiosidad me hizo querer saber más. Antes de que me enterara de HipnoParto, mi punto de vista sobre el nacimiento era muy diferente a lo que es ahora. Me enfadaba que las mujeres tuvieran que pasar por esta prueba de nacimiento en el siglo 21. Todas las historias negativas de amigos y familiares más mi propia experiencia me demostraba que no había otra opción que el doloroso nacimiento del niño. Dios mío que equivocada estaba! HipnoParto cambió completamente mi opinión sobre el nacimiento y me dio el valor y la confianza en mi propia capacidad y cuerpo. En realidad estaba esperando un parto asi, y quería demostrarme a mí misma que podía hacer esto. Empecé a tener pequeñas contracciones a las 9 pm que se sentían más como dolor menstrual. A las 11 de la noche tomé un baño para probar relajarme como las oleadas eran más fuertes y realmente dolorosas. Dudé de mí misma y no estaba segura si podía ir sin analgésicos para el dolor. Pero no me concentré en mí, estaba preocupada ya que no teníamos a nadie para cuidar de nuestro hijo de 2 años. Pero media hora después encontramos a un amigo que lo tomó por la noche y comencé a relajarme. Pude respirar a través de cada oleada y sólo me concentré en respirar el oxígeno a través de mi cuerpo hasta el bebé y el útero. Yo estaba cómoda y relajada en la cama cuando rompí aguas. Nos fuimos para el hospital poco después y llegamos a las 0.30am. Estuve de acuerdo en ser examinada y tenía unos 8 cm de dilatación. Me emocionó que después de sólo 3 1/2 h ya estaba tan lejos. Sabía que podía hacer esto. Me las arreglé para ir a la piscina de parto pero tuvimos que salir después de un tiempo ya que mi temperatura y presión arterial subió. Ningún problema importante, sólo tenía que enfriarme. Entonces me quedé en la cama, ya que en realidad era la posición más cómoda para mí, en mi lado con una pierna levantada. Acabé de dejar que mi cuerpo hiciera el trabajo y respiré profundamente dentro y fuera. De repente tuve la sensación de empujar y no pude resistir este impulso. Dejé que mi cuerpo continúe. Las comadronas no interfirieron ,sólo trabajaron conmigo hasta que la cabeza del bebé asomó. Mi oleada había terminado y la comadrona me dijo que empujara para sacar al bebé pero no tenía ganas de empujar, mi cuerpo no me dijo que empujara. Así que la ignoré y seguí respirando. Con la próxima oleada sentí la necesidad de empujar de nuevo y mi hija salió a las 2:41 am! Todavía puedo recordar ese momento como si fuera ayer. Me sentía emocionada, orgullosa, aliviada y absolutamente llena de alegría. No podía creer lo que había logrado.

 

HipnoParto cambió mi vida y siempre estaré agradecida de haber podido tener esta experiencia maravillosa. Si alguien me hubiera dicho hace 2 años, después del nacimiento de mi hijo, que es posible tener una experiencia de nacimiento positiva y asombrosa, los habría declarado locos. Pero ahora, después de tener una experiencia tan increíble, sé que es alcanzable. No fue totalmente libre de dolor, pero fue absolutamente soportable y factible y nada comparado con mi primera experiencia de parto. He pasado de tener todos los analgésicos que me ofrecieron a no necesitar ninguno! Ni siquiera he necesitado puntos. No tengo palabras suficientes para recomendar HipnoParto! Es fantástico y grande e incluso si eres pesimista como yo era, cambiará tu opinión sobre el nacimiento de tu niño para siempre! Gracias Sandra, has sido una profesora increíble!


Nacimiento de Paula

 

Me llamo Xisca y actualmente soy madre de dos magníficos retoños: Julià de tres años y Paula de mes y medio. Quiero aprovechar la oportunidad que las redes me ofrecen, para agradecer a Sandra la profesionalidad y la gran calidad humana, con la que me trató a mí y a mi familia.

 

Nos conocimos en el último trimestre de embarazo y, aunque me hubiera gustado coincidir antes, fue tiempo suficiente para aprender e interiorizar las diferentes técnicas de HipnoParto que, Sandra puso a nuestra disposición, para convertir nuestra concepción del parto en una experiencia maravillosa. Nosotros veníamos con una experiencia de un parto vivido desde el miedo y la desconfianza. Sin embargo, las diferentes herramientas que Sandra nos enseñó, permitió cambiar esos pensamientos con los que íbamos a afrontar nuestro parto, por otros mucho más constructivos y positivos, como la confianza y la tranquilidad.

 

Durante las sesiones, a parte de trabajar técnicas de relajación y visualización, dota a la pareja de un rol más activo en todo el proceso. Le da un lugar y unas responsabilidades que le hacen ganar más confianza en lo que tiene que hacer en todo momento. Otro punto, que en nuestro caso en particular,, nos ayudo bastante es la flexibilidad con la que te recomiendan que afrontes esta experiencia. Aunque hayas visualizado tu parto, siempre tienes que permanecer abierto y flexible a cualquier imprevisto que pueda surgir. No vivirlo como un fracaso como fue en nuestro primer parto.

 

Así que, sin lugar a dudas, el HipnoParto ha sido vital para poder vivir el parto desde otra perspectiva mucho más positiva y satisfactoria.

Para finalizar, sólo me queda agradecer a Sandra todo su interés y ayuda en los días posteriores al parto. Fue un signo más de su generosidad y buenhacer ya no sólo como profesional sino como persona.